Cuando caminar empieza a resultar inseguro o cuesta mantener el equilibrio, una ayuda técnica puede facilitar los desplazamientos y aportar mayor estabilidad.
Pero elegir un andador no consiste simplemente en escoger el modelo que parece más resistente.
El tipo de andador, su altura, el sistema de frenos y la capacidad de la persona para utilizarlo correctamente son aspectos importantes.
Como enfermera, estos son los puntos que tendría en cuenta antes de comprar uno.
¿Qué tipo de andador necesitas?
La elección depende principalmente de cómo camina la persona, del nivel de apoyo que necesita y de dónde va a utilizar el andador.
1. Andador sin ruedas
Es una estructura que la persona debe levantar y avanzar.
Puede resultar útil cuando se necesita una base estable y la persona tiene suficiente fuerza y coordinación para levantar el dispositivo.
Principal ventaja: proporciona una base de apoyo amplia.
2. Andador con dos ruedas
Tiene ruedas en la parte delantera y apoyos en la parte posterior.
Puede facilitar el desplazamiento sin tener que levantar completamente el andador en cada paso.
Principal ventaja: requiere menos esfuerzo para avanzar que un modelo completamente fijo.
3. Andador de cuatro ruedas (rollator)
Los rollators tienen cuatro ruedas y normalmente incorporan frenos y, según el modelo, asiento y cesta.
Son una opción habitual para desplazamientos dentro y fuera de casa, pero requieren que la persona pueda controlar correctamente los frenos y manejar el dispositivo con seguridad.
Principal ventaja: permite desplazarse y, en algunos modelos, disponer de un asiento para descansar.
Los 4 aspectos que debes mirar antes de comprar
1. La altura
La altura debe adaptarse a la persona.
Como referencia, al sujetar las empuñaduras con los brazos relajados, los codos deben quedar ligeramente flexionados. Si tienes dudas sobre la regulación adecuada, es recomendable consultar con un profesional sanitario.
2. El peso máximo
Comprueba siempre el peso máximo recomendado por el fabricante.
No elijas únicamente por el aspecto o el precio: las especificaciones técnicas deben ser compatibles con la persona que va a utilizarlo.
3. Los frenos
En los rollators, los frenos deben ser fáciles de accionar y la persona debe poder utilizarlos con seguridad.
Comprueba periódicamente que funcionen correctamente.
4. El lugar donde se va a utilizar
No es lo mismo utilizar un andador principalmente dentro de casa que salir habitualmente a la calle:
- Para interiores, el tamaño y la facilidad para maniobrar pueden ser especialmente importantes.
- Para exteriores, conviene prestar atención a las ruedas, los frenos y la estabilidad del modelo.
3 errores frecuentes al elegir un andador
- Elegirlo sin comprobar la altura. Un andador demasiado alto o demasiado bajo puede dificultar su utilización.
- Comprar un modelo demasiado grande para la casa. Mide puertas, pasillos y espacios donde la persona vaya a utilizarlo.
- Elegir un rollator con asiento sin comprobar que la persona pueda utilizar los frenos. El asiento puede resultar útil para descansar, pero primero hay que asegurarse de que la persona puede manejar el dispositivo correctamente.
¿Qué elegiría yo?
- Si necesita una base estable y puede levantar el dispositivo: andador sin ruedas.
- Si necesita desplazarse con menos esfuerzo al avanzar: andador con ruedas delanteras.
- Si camina de forma relativamente autónoma y necesita apoyo para desplazarse y descansar: rollator de cuatro ruedas, siempre que pueda manejar los frenos correctamente.
La elección del producto no sustituye una valoración de la marcha cuando existen problemas importantes de equilibrio o movilidad.
Antes de comprar, comprueba:
- ¿La altura es regulable y se adapta a la persona?
- ¿El peso máximo indicado por el fabricante es suficiente?
- ¿Cabe por las puertas y pasillos de casa?
- ¿La persona puede manejarlo correctamente?
- Si tiene ruedas, ¿puede utilizar los frenos?
- ¿Las ruedas y apoyos están en buen estado?
Un consejo importante
Una ayuda para caminar debe adaptarse a la persona y no al revés.
Si el andador se utiliza de forma incorrecta, está mal regulado o la persona no puede manejarlo con seguridad, puede dejar de cumplir su función.
Si existen caídas frecuentes, mareos, dificultad importante para caminar o un cambio reciente en la movilidad, conviene consultar con un profesional sanitario para valorar la situación.
La información de esta web es orientativa y no sustituye la valoración individualizada de un profesional sanitario.
Última actualización: septiembre de 2026 – Revisado por Leire, Enfermera.
Enfermera colegiada y creadora de Manual del Cuidador. Comparto recomendaciones prácticas y fiables para facilitar el cuidado diario de las personas mayores y ayudar a sus familias y cuidadores.